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Luna de agosto

Leer...

Leer...

...Tengo que reconocer que me gusta La Luna, me gusta su silencio. La primavera está asomando y las rosas floreciendo...


No quiero olvidar la costumbre de hablar de vez en cuando de las bitácoras que leo. Las hay de todo tipo.


Desbordando antojos / La crisálida del tiempo/ Tutto é Possibile… es decir, Ana, Pau y Giovanni, son los primeros que empecé a leer, no me han decepcionado nunca. Siempre van hacia arriba, he aprendido mucho de ellos, tanto de las lecturas como de las personas.

Hoy me gustaría destacar a Giovanni, sus últimos artículos y vídeos sobre su estancia en Chile, aparte de emotivos, los veo como una inyección de dinamismo, se le nota muchísimo y si los amigos están bien, yo disfruto.


Estuve leyendo otros que no dejaron huella.

 Comprendo que para el autor de La Crisálida debo ser por el tema de los IP, una pesadilla, viajo siempre a través de ella, el día que la borre no encontraré a nadie por la RED… No entiendo nada de IP ni zarandajas de esas.

*Rosas enviadas por un amigo, me gusta y la pongo.


Rhyt y Porto son otras de mis lecturas favoritas, no lo puedo evitar. Rhyt es un poco de cada sitio y eso se le nota, Porto es buen gallego y en su escritura hay que indagar, a veces no se sabe si va o viene, hace pensar y activa mi cerebro de tanto cavilar.


Después localicé a DR. ¿Qué voy a decir que no se sepa? DR. es una maravilla, me hace viajar, rememorar sitios conocidos, soñar con Serandinas, Furber, Cimadevilla, una barbaridad.


Leí una vez algo que me gustó mucho, no puedo decir donde, no es que no quiera, es que no lo recuerdo.
“Que columpia a la luna por la Rayuela"


Podría haber sido para mi, es lo que hago, columpiarme a diario por Los Diarios de Rayuela (Léase columpiarme bien, no dando patinazos, aunque alguno daré seguramente) vaya, seguiré más tarde, me da la risa y no puedo seguir.


El Hilo Invisible, es un bosque lleno de magia y de nocturnos, los he leído todos. El Hilo es un lugar de hadas, de seres mitológicos, habla mucho de la luna, la que está arriba, no de mí, es evidente. Es duro de leer a veces y otras hace llorar, hay mucho sentimiento.

Leo todos lo nombres, los artículos iniciales me engancharon, no nos llevamos bien, así y todo lo visito a diario

Leo a Princesa, el Pincel y la palabra, Jardines secretos, Juan Cosaco (a veces), la de marbella, Un gato en el balcón, Gatopardo, Maru de Marbella, Manel, Angelusa....

Las bitácoras es un mundo demasiado grande, hay tanta gente interesante de la que aprender, que a veces cuesta desengancharse y dejar de leer.





 

Mañana de domingo...

Mañana de domingo...

... La Casa de Campo parece la Gran Vía en hora punta. Cientos de bicicletas, gente correteando y miles de chiquillos.

El cielo de un azul primaveral invita a pasear con los amigos, tirarse por la hierba y hablar plácidamente.


Suficiente para llenar todos los huecos del domingo.

Ilusión...

Ilusión...

...La foto que aquí aparece no es mía, salío, creo en el Páis y tiene dueño.

El día cuatro me dió rabia no haber bajado la cámara cuando paseé a la NANA antes de ir al trabajo. Siempre la llevo en mi bolso - maletín.

Me quedé mirando al cielo, estaba amaneciendo y lo obsrvé, me quedé a-lu- ci -na- da, nunca había visto algo así.

Cuando la vi en la prensa, me puse muy contenta y la guardé. Ahora la muestro, merece la pena, creo.


La Luna, Venus y Jupiter.

Si se calla el cantor...

Mercedes Sosa canta a la libertad. Sir Jhon ha cerrado su blog a comentarios. También es un signo de libertad.

Por ello le dedico un trocito de su canto.

Va por Ud. Sir.



Si se calla el cantor calla la vida
porque la vida, la vida misma es todo un canto
si se calla el cantor, muere de espanto
la esperanza, la luz y la alegría.

Aquí la corresponsal...

Aquí  la  corresponsal...


...Hace un tiempo, recibí un correo en cuyo encabezamiento  ponía...Querida corresponsal.

* Ya tengo que empezar a hacer arreglos. No pone  - querida - corresponsal, pone (Estimada)


La verdad, dicho correo era un poco desabrido. Algunos días despúes recibí otro más delicado, más fino. Sería para compensar, igual que un arbitro en un partido. Me sonreí entre comillas al ver tan educado comienzo, por falta falta de costumbre supongo.

Hace años cursé estudios de radio y ahora que lo pienso, casi llegando al medio siglo  pico, llevo el 95% por ciento en el colegio, así tengo el cerebro, ya no me cabe más y debería empezar a vaciar el disco duro…

Locución, del que hablaré luego.

Control. Un desastre, un verdadero desastre ¿Tenía yo la culpa de que una mesa de control tuviera 200.000 botones que no entendía? ¿Era yo la culpable cuando al meter una cuña no bajara la música? Tenía que hacerlo todo...poner la cuña, bajar la música, hacer señas al locutor, bajo la mano, subo la mano…una barbaridad, una locura.

Carlos, mi pobre profesor, según avanzaba el curso, se le iba poniendo la cara de cenizo, primero verde, después azul marino pasando por el gris marengo, los pelos como escarpias y el gesto un poco deprimido tirando a la locura, una cosa muy rara, pobrecillo...

Locución:
Disfruté y me divertí muchísimo. Aprendí a modular la voz, el tono y la forma de comunicar las noticias, presentar un programa con naturalidad. Sobre todo, había algo me gustaba especialmente en la clases prácticas, las noticias internacionales, siempre elegía ser corresponsal y si me daban a elegir, de NY. Era fantástico poder decir lo que oía de pequeña en el Telediario: Ahora nuestro corresponsal en NY... me derretía cuando veía aquellos coches tan grandes y tan altos edificios detrás del locutor. Miraba por la ventana de casa y en el horizonte veía NY.

Así qué cuando recibí el correo con el encabezamiento... Aquí el corresponsal, tuve el honor de contestar y por primera vez en serio...Aquí la corresponsal…

Feliz fin de semana.

Saludos cordiales


Si fuera abogada...

... Creo que nunca defendería a ciertos personajes, me negaría aunque ello me costase mi puesto de trabajo.

 Nunca defendería a tipos como el de La Rioja. Lo sé, nunca lo haría.

Con sólo ver su porte, su chulería y ese desparpajo reclamando sus derechos habiéndose llevado por delante injustamente, una vida tan joven, me asquearía defenderle.

Espero le den su merecido ahora que los padres están fuertes despues del tiempo que han pasado aceptando la muerte del hijo.

No digo que no tenga derecho de defensa, es que yo no lo haría.

Sorpresa...

En un mes de febrero, tras una espectacular caída de mi nueva bicicleta, tuvieron que operarme de una luxación de rótula. Estuve varios meses escayolada, otros tantos en una recuperación tan dura y dolorosa que me quedé con veinticuatro kilos, una asquerosidad.
Tenía que ir al mar, debía pasar un tiempo prolongado en el mar y para ello tenía que alejarme de toda la familia e irme con mi abuela paterna.
De nada sirvieron mis ruegos, mis lamentos, tenía que irme, no había discusión posible.

Todos me consolaban, me decían, me abrazaban, daba igual, yo me encontraba triste, estar sin mis hermanos era una tragedia

La última noche, me escondí tras unos matorrales y me tendí mirando la luna, parecía un gajo de naranja  en el cielo tan oscuro. Allí lloré desconsolada mi pena, mi abandono, la soledad tremenda que sentía.

Volví muy tarde a casa, todos dormían, excepto mi padre.  Me esperaba con un vaso de leche y cola cao caliente sentado en la butaca, mi butaca, aquella donde dormía mi abuelo.

No llores - me decía  - tampoco nos gusta que te vayas, pero es conveniente, el tiempo pasa muy deprisa.  Mañana cuando vueles, cuando surques el cielo,  serás la primera niña astronauta y pasarás muy cerca de la luna, incluso si hay suerte, la podrás tocar. Abuelita te espera, serás feliz.

Esto sucedió un 21 de julio de 1969. ¿Sería la misma luna, el mismo cielo?


* Mi padre se confundió, no fui feliz en el vuelo ni fui feliz con mi abuela paterna.

* Estuve con ella hasta noviembre. Iba a la playa a las 9 de la mañana con una cuidadora y durante dos horas nadaba y nadaba sin  parar...  a partir de las 12, la vida cambiaba para mi....clases, diversion, amigos que conservo y un precioso amor de adolescente.




¿ Kenia o Tanzania?...

... Depende.

Te has ido anoche y ya te echo de menos. Un mes es mucho tiempo, añoraré  tu voz, me faltarán tus besos...

No le dejes ir - me comentaban -  ¿Quien soy yo para destruir un sueño? Volveremos, comenta El Vagabundo, no tengas miedo. No tengo ningún miedo, los sueños verdaderos se cumplen pocas veces y ha llegado el momento.

Durante años te he oido hablar de África... El trabajo, las niñas, la falta de dinero, acallaba y escondía el gran sueño, el viaje especial con gente diferente hacia el Lago Turkana  ¿podrás llegar o irás hacia Tanzania?

Anoche me mirabas en Barajas... Volveré, no te preocupes, no voy a correr riesgos, gracias por todo amor, pensaré en ti cada noche mirando  la luna y si la expedición llega a Turkana, tu nombre quedará grabado allí.

Cerré....

... la puerta y me metí en el coche; entonces me di cuenta que tras aquella puerta quedaban para siempre retazos importantes de mi vida.

Aquel día de mediados de noviembre del año 89, abrí la puerta con muchísima alegria, contenta y cansada de deambular de un sitio para otro buscando un lugar claro y diafáno y ahora...

No, no podía irme a la ligera aunque lo deseara. Amistad, necesitaba un recorrido en soledad, una preciosa despedida.

De nuevo abrí la puerta y me colé despacito, igual que el primer día. Ni voces, ni ruidos, todo en silencio.

Cierro los ojos y voy tocando las paredes ¡¡ lo reconozco todo !! me vienen los recuerdos y no quiero evitarlos.

Cuatro Javieres juntos, hoy todos jubilados, Guillermo el argentino que aprovechó el contrato de trabajo para hacerse artesano de tejidos pintados a mano y al cabo de los años, me dibujó un vestido.  Pensaba que no le había perdonado la faena que me hizo... no era cierto, mi enfado no duró más allá de dos minutos.

 El grupo de chavales de instituto que fueron de visita y armaron un buen lío entre los montadores. En esas paredes que ahora recorro, hay mucha historia, mucha vida y muchos malos tragos...Me cuesta y duele recordar a mi querido compañero de trabajo, le añoré durante mucho tiempo, incluso hoy, cuando me surge alguna duda que cuesta resolver, siempre pregunto, Jaime ¿Qué harías tú en este caso?

El traslado es algo muy pensado, no debe acompañarme la tristeza. La vida -mi vida- necesita un viento renovado, un escenario diferente.

Me siento bien. Le marco a Amistad unos paso de baile, le canto una ranchera, un poco de teatro y así riendo muy contenta, cierro la puerta para siempre despues de tantos, tantos años...




Asueto...

Asueto...

Es lo que hice ayer, tomarme el día libre.

Ni agenda, ni móvil, ni bolso-maletín.

Puerto de Cotos y desayuno en Marcelino.

Relax, relax, relax ...

¡¡ Fantástico !!

 

Y yo que sé...

Y yo que sé...

 

“Una precisa manera de saber que la amistad se ha vuelto sólida y antigua es reconocerse al lado del amigo sin miedo alguno a los silencios.”

Comenta Diarios de Rayuela. Y a mi me viene muy bien.

Llevo todo el día pensando en la frase…

Puedo entenderlo durante un tiempo prudencial, un corto espacio de tiempo.
Mis amigos, los que me conocen bien desde hace muchos años, saben que nunca me alejo, ellos tampoco lo hacen. Ahora con el tema del Internet es más fácil. Un mensaje, un cariñoso saludo o un simple buenos días, buenas tardes, buenas noches, no hace falta nada más, lo importante, es, no perder el contacto.
Esa es mi forma de ver, no es la correcta, seguro.

Todo tiene fecha de caducidad, lo exige la UE y Mafalda me gustó desde pequeña.

Mañana me voy al pueblo.

Relax...

Es lo que nos decía Gabriel el día que nos enseñó a dar y recibir las bofetadas que todo buen payaso debe aprender.
No debe tocar el oido ni el ojo, tampoco debe darse en el hueso de la mandíbula y sobre todo hay que saber dar las gracias despues de recibirla.

¿De qué se trata? de aprender a quitarnos el impulso inicial de devolverla. Lo cierto es que despues de dar y recibir no menos de cincuenta en una hora y media de escuela, ya no nos duela nada, no queden moratones y se ha perdido el pronto. Así què, ya estoy preparada para dar y recbir.

Opinión...

Opinión...

Escribe Portorosa un corto y delicioso artículo, lo borda, como siempre.

Es de una chica en una copistería, de la monotonía de su trabajo....

Alguien comenta que en su trabajo, la copistería está en el sótano y la pena es que la chica no hace el fotosíntesis.

Pues no, ése no es el problema mayor, el problema es que eso es ilegal, en un sótano no se puede instalar ningún puesto de trabajo y si no se quiere dar la cara, se llama anónimamente a la inspección de trabajo y en un plis-plas está solucionado. Hay cosas que no se deben consentir por inhumanas.

Es cierto, hay trabajos que nunca haríamos salvo que cada día tengamos que comer. Hay cientos de trabajos que pasan desapercibidos y sin embargo, hay gente que lo hace cada día y más de doce horas por un pequeño sueldo.

A veces en nuestros comentarios, parecemos los niños del colegio de pago...y lo demás son cosas del vecino

Juarroz...

Juarroz...



El otro que lleva mi nombre
ha comenzado a desconocerme.
Se despierta donde yo me duermo,
me duplica la persuasión de estar ausente,
ocupa mi lugar como si el otro fuera yo,
me copia en las vidrieras que no amo,
me agudiza las cuencas desistidas,
descoloca los signos que nos unen
y visita sin mí las otras versiones de la noche.

Imitando su ejemplo,
ahora empiezo yo a desconocerme.
Tal vez no exista otra manera
de comenzar a conocernos.

Quevedo

Ya llena de sí solo la litera
Matón, que apenas anteyer hacía
(flaco y magro malsín) sombra, y cabía,
sobrando sitio, en una ratonera.

Hoy, mal introducida con la esfera
su casa, al sol los pasos le desvía,
y es tropezón de estrellas; y algún día,
si fuera más capaz, pocilga fuera.

Cuando a todos pidió, le conocimos;
no nos conoce cuando a todos toma;
y hoy dejamos de ser lo que ayer dimos.

Sóbrale tanto cuanto falta a Roma;
y no nos puede ver, porque le vimos:
lo que fue esconde; lo que usurpa asoma.

El mirlo...

El mirlo...

Te vi...en medio de una gran nevada, allí, en quella explanada solitaria y silenciosa y la cámara te captó.

Lo sé...debería escribir un blog muy serio y aportar todo lo que he aprendido.

No me cuesta comunicarme, al contrario, me gusta, pero abrir una ventana al Mundo, me cuesta, me cuesta mucho.

Me gusta el juego de palabras, desentrañar con buen humor los dobles sentidos, ver a través de la escritura a la persona que leo, no su fisonomía, me gusta más ver los sentimientos. Un ataque no es la mejor defensa -decía mi abuelo- y si hay un ataque duro, me repliego.

De alguna forma...

...escribes sobre mí.

No sé de donde sacas tantos datos, no importa, me hace sonreir.

Me gustaría saber si soy luna payasa o soy payasa luna, de todas formas no me llamo Luisiña.

Mi nombre es un nombre escondido en sólo cuatro letras, es fuerte, sonoro y no me gusta mucho, pero no tengo otro. Aunque claro, el tuyo, si es el verdadero, tampoco es muy bonito

La foto de hoy es una maravilla, es un mundo que quiero y me hace muy feliz. Ver como entra un papelito  blanco y sale la figura de un niño regordito, una mujer hermosa o un torso masculino.

 Hay cosas para las que soy muy torpe.

Saludos cordiales.

Volver..

Es cierto, las cosas han cambiado

No, no creo en la felicidad.

Me puedo sentir bien, puede ser un periodo corto o largo en el tiempo, nada más que eso, no se puede ser feliz, habría que usar orejeras y taparse los ojos y no me gusta ninguna de las dos cosas.

Si he decidido seguir, tengo que ser consecuente y adelante con lo bueno y malo que la vida me aporte, de nada me serviría lamentarme.

Sí, voy a seguir con el juego, tengo que reconocer que hace tiempo me daba algo de miedo, ya no.

¿Algo cortito? sí, los ojos de la nana debajo de una mesa, estaba allí perdida o abandonada, nos miraba con tanto sentimiento, con tanta pena, que la cogimos en brazos y la llevamos a casa y vive con nosotros desde hace cinco años.

El Madrid de los Austrias...

Es un barrio con un encanto especial, las calles son empedradas, muy estrechas y se puede caminar. Por las noches, si usamos la imginación, pueden aparecer bandoleros, floristas con nardos en las caderas o el Don Juan de Zorilla.

Y allí estuvimos comiendo, Rhyt, el Barquero y yo. Hablamos mucho de todo, ellos mucho más que yo, no había forma de callarles santodios. Fue una tarde estupenda, divertida, con mucha comunicación entre los tres comensales, en otra mesa, se encontraba Luis... vaya, no recuerdo el apellido, pero recuerdo que una vez salió de Cuba.

Y por fin pude hacer lo que hace tanto tiempo le prometí al barquero...un trocito de monólogo y lo hice en un café de la Plaza de la Paja. Eso si, monologué sentadita, podría haberme puesto en pie, si no lo hice fue por ellos, son bastante modositos y alejados del teatro... de momento.

Me ha gustado presentarles, ellos no se conocían.

Tengo que hablar de el barquero....otro día, aun tengo que reciclar varias cosas.





Traslado...

Nos estamos trasladando y me gustará empezar en otro lado, gente nueva y en un barrio diferente.
También estoy trasladando el corazón, recolocando los muebles de mi interior y empezando a restaurar el exterior, está bastante dañado. He envejecido, no voy a negarlo, pero voy poco a poco respirando.

He recibido muchos regalos aunque no he hecho demasiados, tengo todo un año por delante para hacerlo.

Mi fin es el Principio, es el título del libro regalo de El Vagabundo. He leido el prólogo y me ha gustado, lo dejo aparcado de momento, en el prologo hay una entrada bonita, el padre le dice al hijo; Te propongo que en el tiempo que me queda, hablemos cada día una hora, me preguntarás todo lo que te apetezca y yo hablaré sin tapujos de todas aquellas cosas que quiera y nunca hablé libremente.

Lo dejo a un lado, no demasiado lejos, es necesario, pues eso hice más o menos con mi madre antes de....fué interesante conocer la vida en algunos aspectos desconocida de mis progenitores. Me enteré que mi bisabuelo materno era bebedor en exceso y por la misma razón enfermaron sus hijos desde el vientre materno y por ello no tuvieron descendencia, la única medio sana fue mi abuela, madre de una hija única, raro en aquellos tiempos...

Empiezo el trabajo.