..La vida está llena de ternura y no nos damos cuenta.
La ternura puede estar en una frase, una palabra, un gesto, una sonrisa.
Pero no, preferimos ignorarla.
Hoy se llevan otras cosas: yo soy, yo tengo, yo valgo. La vida tiene un punto de salida y uno de llegada y entre lo uno y lo otro, unos años, muy pocos aunque nos parezcan muchos.
Es cómo el arco de una obra de teatro.
La desperdiciamos en lamentos, en alejar a los amigos o en no hallarlos, en hacernos muy ricos, en vivir hacía fuera para que todos vean en lo que nos hemos convertido.....y dejamos vacío el lado más tierno que tenemos cada uno.
Nos perdemos en lamentos de una vida pasada, que nada, apenas nada podemos hacer por ello. Y mientras tanto, la vida se nos escapa por entre los agujeros del corazón o el alma.
Si fuéramos capaces de mirarnos cada día y ver desde la ternura, como movemos un dedo, un pie, como nos afeitamos o nos maquillamos. Como metemos el final de nuestra pierna en un zapato, cómo oímos el ruido de los coches, el canto de los pájaros, mirar al cielo en una noche estrellada, como tomamos café o como follamos, (lección magistral por Pau), la vida sería diferente.
Si fuéramos capaces de vernos despacito, comprendiendo perfectamente cada pequeño movimiento desde el lado de la ternura........no existiría tanto el lamento, no viviríamos lo atrasado, nada se quedaría obsoleto. Seguramente diríamos Voy a vivir queriéndome los días, las horas, los minutos que me quedan. No me gusta olvidar que en cualquier momento, puedo llegar al final del arco de la vida.
*Lo saco del archivo, es del año 2006, despues de leer el último post de giovanni.
Ahora me gusta ver la vida así y caminar despacio.
La NANA mirando la vida
16 de marzo, 4 meses.